En la sociedad actual, Internet se ha convertido en una herramienta fundamental para el acceso al conocimiento y la comunicación. Cada vez más personas utilizan la red en su vida diaria tanto para estudiar como para relacionarse con otros. La tecnología ha transformado la forma en la que aprendemos, buscamos información y compartimos conocimientos. Esta información se refuerza con los estudios de EGM, Asociación de Usuarios de Internet , ONTSI DATA o AIMC.
Según el sociólogo Manuel Castells, vivimos en una “sociedad red”, donde la información y el conocimiento es cada vez más accesible y rápida a través de la tecnología, lo cual, permite a los estudiantes acceder a una gran cantidad de recursos educativos como: artículos, vídeos, plataformas de aprendizaje o bibliotecas digitales.
En mi caso, utilizo Internet principalmente para buscar información de cara a realizar trabajos o estudiar. Además, muchas veces recurro a páginas educativas, artículos o vídeos explicativos que me ayudan a comprender mejor los contenidos. Por otro lado, Internet nos facilita la comunicación con compañeros y profesores para compartir información o resolver dudas, de forma rápida y eficaz.
Autores como Marc Prensky defienden que los actuales estudiantes pertenecen a la generación de los “nativos digitales”, es decir, han crecido con la tecnología y que usan Internet de forma habitual, incluso para su proceso de aprendizaje.
Sin embargo, el uso de Internet en la educación plantea algunos desafíos. Como dice el pedagogo Jordi Adell, uno de los retos de la educación actual es enseñar a los estudiantes a desarrollar un pensamiento crítico para saber seleccionar información fiable entre todos los contenidos que existen en la red, y es que, no toda la información que encontramos en Internet es correcta, por lo que es importante aprender a analizar las fuentes y contrastar los datos.
Otro problema al que nos enfrentamos es que el uso excesivo de dispositivos digitales puede provocar distracciones. Los estudiantes utilizan Internet también para redes sociales, ver vídeos o series, y esto hace que se pierda tiempo que podría dedicarse al estudio. Por eso, es fundamental aprender a utilizar la tecnología de forma responsable.
A pesar de estas dificultades, la integración de Internet y de las TIC en la educación ofrece numerosas posibilidades, como: el acceso a contenidos educativos de todo el mundo, facilita la comunicación entre estudiantes y profesores, fomenta nuevas formas de aprendizaje más participativas e interactivas y posibilita el aprendizaje autónomo, entre muchas otras.
En conclusión, Internet es una herramienta clave en la educación y en la sociedad actual. Su uso puede enriquecer el aprendizaje de los estudiantes siempre que se utilice de forma crítica, responsable y orientada al conocimiento. Como futuros docentes, debemos seguir integrando las tecnologías digitales en la educación, pero enseñando a los estudiantes a utilizarlas de forma consciente para aprovechar todas sus posibilidades.
Castells, M. (2000). La era de la información: Economía, sociedad y cultura. Volumen I: La sociedad red. Siglo XXI.
Prensky, M. (2001). Digital natives, digital immigrants. On the Horizon, 9(5), 1-6. https://doi.org/10.1108/10748120110424816
Adell, J. (2008). Educación y aprendizaje en entornos digitales. Editorial UOC.
Laura Díaz Portero
2º Educación Primaria